20 de mayo de 2009

"El empresario confeso" Entrevista para www.laempresafamliar.com


Siempre es difícil hacer un breve resumen de una persona polifacética y por eso nos limitaremos a presentar a Inaciu Iglesias como gerente de la empresa familiar Cartonajes Vir, editor y escritor. En 1992 se incorporó a esta empresa familiar asturiana, creada hace 76 años; en 1996 fundó Publicaciones Ámbitu; y es autor de nueve libros, entre los que destacaríamos “Soy empresario, lo confieso”. Este joven empresario recomienda escuchar mucho, hablar claro y no esconderse ante los conflictos que pueden surgir entre los familiares porque, finalmente, pueden reforzar la empresa familiar. En la entrevista para laempresafamiliar.com, con toda naturalidad y sinceridad, este “empresario confeso”, habla sin tapujos sobre algunos de los temas que más incomodan a los empresarios familiares en general.


“El empresario confeso”

Laempresafamiliar.com Cartonajes Vir está en pleno proceso de sucesión. ¿Estás satisfecho con el proceso?

Inaciu Iglesias: Somos una empresa de 76 años donde las generaciones se mezclan. En este sentido, la sucesión, más que un momento, es un proceso. Siempre estamos en plena sucesión y siempre lo estaremos porque continuamente tendremos miembros jóvenes que se incorporan y miembros mayores que se retiran. En nuestro caso concreto yo soy bastante crítico. El problema de la sucesión no es resolver el quién; sino organizar el cómo. Y ahí lo que no termino de compartir es esa costumbre de las empresas familiares de hacerse trampas a ellas mismas jugando al solitario. Si, como familia, ponemos unas normas pero luego las incumplimos, creo que lo estamos haciendo mal. Cambiemos las normas pero las que pongamos, cumplámoslas. Y si no nos las creemos, no las pongamos. Todo esto es un proceso en el que creo tienen mucho que avanzar las empresas familiares: dejar de distinguir tanto entre la teoría y la práctica. Modifiquemos la teoría si es que esta mal hecha; o modifiquemos la práctica: pero hagamos que vayan juntas.

Lef.com ¿Cómo vive estos momentos económicos la empresa familiar?
I.E. Yo creo que bien. Creo que en los últimos años conseguimos crear un equipo de trabajo y de gestión del negocio muy compacto. Yo, personalmente, estoy muy orgulloso de ello y eso nos esta permitiendo encarar estos momentos complicados de crisis económica con solvencia, con agilidad e ir resolviendo cuestiones para adaptarnos a los nuevos tiempos. Por lo tanto soy optimista porque hay problemas, pero de capital humano estamos muy bien.

Lef.com ¿Crees que estar vinculado emocionalmente con el negocio familiar es positivo para la familia, para el negocio y para tí como persona?
I.E. Sí. Sí, porque ves las cosas a más largo plazo y analizas las relaciones profesionales con un componente, probablemente, más humanista.

Lef.com ¿Sientes que eres importante para la empresa familiar?
I.E. Yo creo que sí, aunque eso no siempre fue así. Y esto se debe a una de las características clásicas de la empresa familiar: el peligro de caer en los dos extremos. O bien se obliga a los hijos a trabajar en la empresa, en ocasiones con una presión excesiva que puede incluso provocar desafecciones; o bien se cae en todo lo contrario, que es más mi caso, y se opta un poco por el “búscate la vida al margen de la empresa”. Esto último tiene la ventaja de que, efectivamente, te obliga a más, te abre la perspectiva y, al final, cuando te incorporas al negocio familiar, puedes venir con un bagaje más interesante

Lef.com ¿El destino de la empresa familiar es importante para ti?
I.E. Sí, aunque precisamente por eso hay que tener alguna estrategia para poder dividir los compartimentos y, digamos, los fines de semana, cuando se está con la familia, no hablar de temas de la empresa.

Lef.com ¿Por qué?
Precisamente para evitar que esa doble vinculación, profesional y familiar, se acabe convirtiendo en un “problema”.

Lef.com ¿Cómo se transmite el vínculo emocional de generación en generación?
I.E. De una manera un tanto indirecta. No por medio de la comunicación directa sino por medio de ciertas señales obvias. En mi caso, recuerdo haber pasado muchas horas jugando entre las máquinas cuando era pequeño. Incluso al celebrar la primera comunión no fuimos ni a un restaurante ni a una casa; lo hicimos en el propio taller. Todo eso crea vínculos desde muy atrás. Por otra parte, años después, recuerdo ver cómo mi padre iba avanzando pero no terminaba de ver resuelto el tema de la continuidad. Eso provocó en mí una doble sensación; por una parte cierto malestar, pero en la otra cara de la moneda, un mayor compromiso que me llevó a decir: “¿y por qué no yo?”.

Lef.com ¿Sientes que existe algún tipo de favoritismo en tu empresa familiar? ¿Por qué?
I.E. Sí, porque los padres tienden a compensar las cualidades de los hijos y tienden a favorecer a aquellos que parecen más desprotegidos. Una cuestión que puede ser muy comprensible pero que no me parece una buena fórmula.

Lef.com ¿Te sientes diferente a los demás empleados?
I.E. Todos somos diferentes, con lo cual esa pregunta puede ser engañosa: me siento igual a todo el mundo precisamente porque todos somos diferentes. No sé si te parece una respuesta ambigua, pero es la verdad.

Lef.com ¿Cómo se lleva a cabo la incorporación de los miembros de la siguiente generación a la empresa?
I.E. Creo que no se está haciendo bien. No se está haciendo bien porque más que hacerlo siguiendo un protocolo, o una cierta planificación, se hace a impulsos y, en algunos casos, movidos por el agravio comparativo.

Lef.com ¿Disfrutas tu trabajo? ¿Qué hace que disfrutes tu trabajo?
I.E. Si. Lo cual no quiere decir que no tenga retos, problemas y enfrentamientos, pero, en términos generales, estoy encantado. Como empresario, lo mas interesante es poder entender qué es lo que cada persona hace mejor y peor y conseguir que todos se complementen y puedan dar lo mejor de sí mismos. Esa relación con las personas, coordinar esos equipos dispares para conseguir un fin profesional (porque el objetivo no es llevarse bien, sino vender o gestionar el negocio) es lo más satisfactorio.

Lef.com ¿Cómo es la relación entre los miembros de las generaciones mayores y los más jóvenes?
I.E. Entre la segunda y la tercera ahora es complicada, es una relación difícil. En parte por la voluntad y los miedos de la segunda generación a que las distintas cualidades o capacidades de los miembros de la tercera generación supongan un problema. Hay muchas maneras de resolver esto y a veces es complicado. Estamos en ello.

Lef.com ¿Cómo es la relación entre primos?
I.E. Es muy buena.

Lef.com Y, ¿entre hermanos?
I.E. No tan buena, es mejor la relación con los primos, por esto que te decía, por el exceso de confianza. Una de las claves es ser sincero. Es una cosa muy lógica: quien diga que no se peleó con sus hermanos de pequeño miente. Y quien diga que, en la empresa familiar, no tiene diferencias con sus hermanos también miente. Y yo no soy de mentir.

Lef.com ¿Estas relaciones afectan al vínculo emocional que tienes con la empresa?
I.E. Hombre afectar por supuesto que afectan pero no pueden con él; forman parte de lo normal. Es normal que existan estas cuestiones y no por eso hay que perder ese vinculo con la empresa. Yo creo que incluso lo pueden reforzar.

Lef.com ¿Cómo manejan el conflicto dentro de la familia?
I.E. Creo que tenemos mas problemas para escuchar que para hablar. No es tan difícil expresar las opiniones pero el reto verdaderamente complicado está en escuchar.

Lef.com ¿Regularmente se habla de las cosas que preocupan a los miembros de la familia?
I.E. Sí. Tenemos una reunión o asamblea anual; tenemos unos consejos prácticamente al mes, y después hay ocasiones que prescindiendo de estos momentos también hablamos. Pero, ya digo, no es por falta de ocasión: el problema es escuchar y tomar decisiones.

Lef.com ¿Quiénes deberían dictar las reglas?
I.E. Yo creo que las generaciones mayores deben dictar las reglas y deben organizar las cuestiones. Y, si no lo hacen, en el fondo lo que están dejando es un problema que, aunque lo intente, la generación siguiente no conseguirá resolver porque no es su misión.

Lef.com ¿Consideras que el liderazgo en la empresa familiar es justo con los miembros jóvenes de la familia?
I.E. No demasiado. Creo que tenemos un problema que seguramente es común al 99% de las empresas familiares. Dictamos unas normas que luego nosotros mismos no cumplimos y esto, en el caso de los jóvenes, es especialmente delicado porque les explicamos cómo tienen que hacer las cosas, qué tienen que hacer para incorporarse o no incorporarse a la empresa y luego nosotros mismos no cumplimos esas reglas. Les estamos dando mensajes contradictorios y el resultado produce cierto escepticismo.

Lef.com ¿Qué papel juegan los parientes políticos en tu empresa familiar? ¿Es importante?
I.E. Yo creo que se portan muy bien y creo que los propios familiares no políticos los tratamos con excesiva desconfianza. Se les trata con desconfianza cuando ellos no demostraron ninguna actitud que pudiera fomentar esa desconfianza.

Lef.com ¿Consideras que los órganos de gobierno afectan el vínculo emocional con la empresa?
I.E. Yo creo que pueden hacerlo de una manera muy positiva. Se puede aprender mucho en esos órganos, si se hacen funcionar correctamente.