
Nosotros votaremos en contra de esta propuesta de modificación de las ordenanzas fiscales de Noreña para el 2012 por tres razones:
1.- Porque no hay presupuesto municipal, por muy sencillo que este sea.
2.- Porque no hay un análisis comparativo de la incidencia de esta propuesta fiscal.
3.- Y porque no hay voluntad de alcanzar consensos con los diferentes grupos municipales, incluido el nuestro.
Subir impuestos, actualizar tasas municipales, es una cosa muy seria. Para empezar, quiero manifestar que nosotros no nos oponemos por sistema a cualquier subida fiscal. Hay momentos en que una decisión de este tipo se hace necesaria o incluso imprescindible.
La propuesta que se nos plantea ahora viene argumentada de esa manera. Se nos dice que aprobar estas ordenanzas fiscales es una medida imprescindible que, además, tenemos que adoptar ahora mismo si queremos que entre en vigor para el ejercicio que viene, para el 2012.
¿Por qué son tan imprescindibles estas ordenanzas nuevas? Pues, en principio, porque tenemos descuadradas las cuentas del Ayuntamiento. Es decir: porque desde hace unos años tenemos más gastos que ingresos. Porque arrastramos un déficit estructural. Bien. ¿De cuánto es ese déficit? No lo sabemos. ¿Cuánto gastó este Ayuntamiento el año pasado? No lo sabemos. ¿Cuánto prevé gastar este año? No lo sabemos ¿Cuánto va a gastar el año que viene? No lo sabemos. ¿Cuánto ha ingresado estos dos años y cuánto espera ingresar el año que viene? Tampoco lo sabemos. No sabemos nada con precisión sobre las cuentas de este Ayuntamiento y ése es el primer problema que tenemos que resolver.
En las diferentes Juntas de Gobierno y en las distintas comisiones los grupos de la oposición llevamos repitiendo que necesitamos disponer de un presupuesto municipal básico -una simple descripción de ingresos y gastos totales- para poder tomar decisiones fundamentadas. Pero no lo tenemos. No lo tiene nadie; ni la oposición ni el gobierno. Y eso es muy grave. No se puede levantar ninguna casa sin contar con unos cimientos sólidos. Y el presupuesto municipal es el cimiento sólido en el que se tiene que apoyar toda la estructura económica del Ayuntamiento. Todas las decisiones económicas que toman en un Ayuntamiento deben descansar en el diseño de los presupuestos municipales. Porque sin cimientos la casa se desploma y así estamos en Noreña: desplomados.
Insisto: estamos a finales del mes de octubre y todavía no disponemos de un presupuesto para este Ayuntamiento. La justificación descansa en que, por culpa de las carencias de personal en los años anteriores, todavía tenemos por cerrar contabilidad del 2010. Y eso mismo es lo que argumentamos y aprobamos en el pleno del 9 de agosto de este año y que remitimos al Ministerio para solicitar la suspensión de la retención de los tributos del Estado; para solicitar una prórroga. Bien. Todos los grupos aprobamos la propuesta porque lo último que queremos es ser un obstáculo, un problema. Pero no sirvió de nada. No sirvió de nada porque esos argumentos no fueron razón suficiente para explicar ese atraso contable. Y no son palabras mías, no son palabras nuestras. Es la respuesta textual que nos remitió el Ministerio que, insisto "no consideraba suficiente esta argumentación" y no nos concedió la prórroga.
Dicho de otro modo,: según el Ministerio, en Noreña no estamos cumpliendo con los plazos y las formas de llevar las cuentas públicas. De 78 concejos que hay en Asturias, solo cuatro entran en esta categoría de incumplidores. Y Noreña es uno de ellos. Cuatro de entre 78.
No podemos resolver ahora, deprisa y corriendo, la falta de diligencia de los años anteriores. No de esta manera. Todos los Ayuntamientos tienen los mismos problemas, los mismos requisitos y los mismos plazos que cumplir. Y nosotros no los cumplimos desde hace años. Y ahora, forzados por este incumplimiento, se nos pide que aprobemos una subida de las tasas e impuestos municipales de modo lineal. No hay tiempo, no hay medios, no hay otra forma de hacerlo: eso es lo que se nos dice. Y ahí es donde nosotros discrepamos. Hay tiempo, hay medios y hay otra forma de hacer las cosas. Lo que hace falta es establecer claramente las prioridades y tomar decisiones valientes.
Más importante que subir las tasas es actualizarlas. Y no es una cuestión semántica. Hay tasas que no se han tocado desde hace años. En otras estamos muy por encima de la media de nuestro entorno. En algunas faltan por actualizar sujetos. Este panorama choca frontalmente con la pretensión de hacer una subida lineal o con la de limitarse a repercutir la subida de los costes de Cogersa o Cadasa. No. No podemos resolver ahora a la trágala y en bloque esta cuestión tan importante.
Y, en este sentido, toca destacar que, en comisión, se discutió la posibilidad de dividir esta propuesta de ordenanzas fiscales para el 2012 en diferentes bloques porque algunos de entre ellos sí que podían haber contado con el consenso necesario para su aprobación. Pero no se hizo.
Y, en fin, resumiendo:
1.- No hay presupuesto, por muy sencillo que este sea.
2.- No hay análisis comparativo de la incidencia de esta propuesta fiscal.
3.- Y no hay voluntad de alcanzar consensos con los diferentes grupos municipales.
Por todo ello entendemos que una propuesta tan seria como esta de subir impuestos a los ciudadanos no puede disponer de nuestro voto afirmativo. Votaremos en contra, por lo tanto. Nuestra intención es apoyar la buena gestión de este consistorio y creemos que en estos meses de atrás hemos dado buenas pruebas de ello. Pero no acabamos de ver que se esté corrigiendo el rumbo para solucionar los graves problemas económicos de este Ayuntamiento. Y la tramitación de esta propuesta es otra muestra más de ello.
Ítem más: Todo se remite a un futuro e inminente cierre de la contabilidad para de aquí a tres días y a una futura e inminente elaboración de un presupuesto de aquí a ocho días. Bueno puedes entonces, hagamos las cosas con orden y con el consenso necesario.
Primero el presupuesto
Después el cierre de la contabilidad
Después un análisis sencillo por bloques
Después un consenso entre los grupos
Y entonces la aprobación.






